VIDAS GLORIOSAS

VIDAS GLORIOSAS

Editorial:
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
Año de edición:
ISBN:
978-84-375-0715-6
Páginas:
225
Encuadernación:
Otros
Disponibilidad:
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18,00 €
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Los protagonistas de este libro existieron de verdad pero se enfrentaron a retos que a duras penas han podido atravesar la frontera entre realidad e imaginacion. Elisabet Riera, autora de una novela, La linea del desierto, da voz en este su segundo libro a personajes marginales cuya gloria consiste en no haber estado a la altura de sus sueños de grandeza, algo que los humaniza y que les acerca a la vida de la mayoria de las personas, y tambien en poner en entredicho, gracias a sus existencias fantas-males y como desmigajadas, los solidos muros de la Historia.Entre los protagonistas de Vidas gloriosas esta Donald McKenzie, que pretendio convertir las arenas del Sahara en un vergel, Rene Caillie, que se disfrazo de musulman para llegar hasta Tombuctu, Jacques Lebaudy, autoproclamado Jacques I del Sahara, o Ma El Ainin, un santo guerrero tuareg. Estos aventureros del desierto dan paso a escritores crepusculares mas conocidos pero no menos noblemente fracasados: Nerval, Villiers de LIsle-Adam, Roussel, Stevenson. Schwob, Loti, Jarry o Dali, en efecto, son sorprendidos a punto de suicidarse, de traicionar su talento, de entregarse de lleno a la locura o de rendirse a alguno de los frecuentes embates de sus tormentosas existencias.El libro se completa con una serie de relatos dedicados a mujeres ocultas, sorprendentes y ejemplares: Josephine Brunswick, que inspiro a Beethoven una sonata que a su vez inspiraria el libro Sonata a Kreutzer de Tolstoi; Josephine Clofullia, mujer barbuda; Ada Augusta Lovelace, la hija matematica de Byron que tuvo que luchar toda su vida entre las ciencias y la poesia; Margaret Ann Bulkley, que se disfrazo de hombre para poder aprender medicina, oficio que ejercio con exito en Sudafrica, Malta, Corfu, Jamaica o Canada; Elisa Sanchez Loriga y Marcela Gracia Ibeas, gallegas que se casaron en 1901 y que emigraron, la primera disfrazada de hombre y atendiendo al nombre de Mario, a Portugal, Argentina y Mexico; o Simone de Beauvoir y Flannery OConnor, iconos del feminismo contemporaneo.